Miedo o fobia al dentista.

Miedo o fobia al dentista.

¿Tienes miedo o fobia al dentista? Hoy Intentaremos resolver todas tus dudas.

Para empezar correctamente este post, deberemos diferenciar entre miedo al dentista y fobia al dentista, que aunque están íntimamente relacionados, cabe destacar diferencias importantes.

Miedo al dentista.

El tener miedo o aprensión al dentista, podemos decir que es fisiológicamente normal, pues el cuerpo reacciona a lo desconocido además de rechazar los cuerpos extraños a los que no está habituados, como los utilizados en las revisiones, limpieza profesional realizada por el dentista o higienista, agujas para la aplicación de la anestesia local Etc.

Todo ello es comprensible, cuando hablamos de niños que acuden por primera vez a la consulta del dentista, pero no debería perdurar en el tiempo, pues lo desconocido pasa a ser algo habitual y no agresivo, y la mente  y el cuerpo al habituarse no deben de reaccionar con miedo.

Pero esto no siempre es así, ya que puede ocurrir que el niño, en lugar de visitar a muy temprana edad la consulta del dentista, que es lo recomendable, lo haga tardíamente o de forma muy esporádica, y la experiencia más o menos agradable, que de niños sería más fácilmente asimilable, se complica.

Esto sucede puesto que según avanza la edad de la primera revisión, los problemas dentales que aparecen suelen ser mayores, y el niño o adolescente puede llegar a la consulta del dentista con un problema severo de infección, caries muy avanzadas, des-alineamiento en las piezas dentales, Etc.

Cuando ocurren estos casos (Afortunadamente cada vez menos) el niño o adolescente llega a la consulta después de varios días con dolor por inflamación o infecciones agudas, y la experiencia con el dentista puede dejar malos recuerdos que en algunos casos se agudizan con el tiempo.

Esta conducta puede en muchos casos estar propiciando que las siguientes visitas sean con “miedo al dentista”, aunque realmente el dentista no sea la causa de su dolor o problema, si no todo lo contrario, quien se lo soluciona.

En la mayoría de los casos, una atención adaptada a las circunstancias de este tipo de pacientes, suele ser suficiente, y las experiencias positivas refuerzan que las siguientes visitas al dentista se realicen dentro de la normalidad.

Fobia al dentista.

¿Que es una fobia?. Cuando alguien siente un miedo irracional hacia situaciones concretas o hacia alguien, y no puede controlar este miedo, entonces nos encontramos frente a una fobia.

La fobia puede ser contra cosas o situaciones muy concretas, como por ejemplo, el miedo irrefrenable a las agujas que se utilizan en la aplicación de la anestesia, el sillón del dentista o el simple olor a los líquidos empleados en la esterilización y desinfección del instrumental y salas.

Pero la ansiedad puede aparecer con el simple hecho de pensar en que se aproxima el día de la revisión ordinaria, o al intentar colocarse el paciente, una prótesis removible por su propia cuenta.

En cualquier caso, son procesos que causan tal ansiedad al paciente que repercute también de forma muy importante en la correcta aplicación del tratamiento en cuestión, por parte del odontólogo.

Miedo o fobia al dentista

Miedo o fobia al dentista

Conclusiones.

Diferenciados estos dos aspectos importantes, cabe decir que si bien el primero, o más leve “miedo al dentista” suele ser bastante fácil de solucionar, con visitas regulares al dentista evitando que los posibles tratamientos se tornen complejos y como siempre con la máxima de la prevención.

En el caso de las fobias lo recomendable es acudir a un profesional psicólogo, que suele resolver estos problemas con un importante porcentaje de éxito.

También cabe hablar sobre los distintos tipos de sedación, como el sistema de sedación endovenosa, asistida por un médico anestesista, que disminuye levemente el nivel de conciencia y que ayuda al paciente a controlar la ansiedad, asistiendo consciente a todo el proceso del tratamiento, y ayudando al profesional odontólogo en su labor.

Recomendaciones para aliviar el miedo a ir al dentista.

En términos generales, la recomendación ante la visita al dentista si sufrimos de fobia o simplemente nos da algo de miedo son las siguientes:

  • Analizar y pensar con tranquilidad en lo que nos causa el miedo e intentar despojarlo de lo irracional.
  • Prepararse con suficiente antelación, para evitar llegar con excesiva carga de ansiedad.
  • Intentar obtener la primera hora de visita, para evitar arrepentimientos durante el tiempo de espera.
  • Informarse lo mejor posible, y si es viable, en el centro donde vamos a recibir el tratamiento, hablando con el dentista de cualquier duda que surja.
  • Informar al dentista si es la primera vez que te ve, de que tienes miedo, esto facilitará su labor, e incluso te podrá desviar aun especialista en estos casos dentro de su centro si dispone de este servicio.
  • Mejor si vas acompañado, pues te distraerá y evitaras mejor la tentación de marcharte antes de tiempo.
  • Intenta ir siempre a una clínica que te ofrezca la máxima confianza.

Sobre todo, consulta, informa a tu dentista y no salgas de la clínica con dudas por resolver.

La lectura de este contenido no sustituye la visita a su dentista, por favor acuda a un especialista médico para determinar su caso en particular.